Dennis H. Lewis nació en Artesia, Nuevo México (EE.UU.) en Enero de 1967. Con trece años inició su relación con la Informática y lleva desde los quince trabajando en la implantación de soluciones tecnológicas para empresas. Licenciado, Cum Laude, en Matemáticas por la Universidad de Texas en Austin, (Texas) actualmente es socio fundador y Director General de Leading Vision Technologies en Alicante. Descarga gratuitamente “7 Pasos para Alcanzar el Exito”. Para más información realmente valiosa, visita www.Empresa-de-Exito.com
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Enhorabuena. Has decidido que quieres crear tu propia empresa. Aunque no estés totalmente decidido, solo por mostrar la iniciativa suficiente para estar planteando tomar este paso mereces un saludo. Los empresarios son el motor de nuestra sociedad, y gracias a ellos el sistema económico occidental funciona. En momentos de crisis, como los actuales, se pueden hacer grandes fortunas, pero requiere más conocimiento y dedicación que nunca.
En este artículo vamos a hablar sobre la forma jurídica que asumirá tu nueva empresa. Aunque suena rimbombante, realmente no es para tanto. Sin embargo, equivocarte ahora, puede costar mucho rectificar en un futuro. Hay tres factores claves para considerar a la hora de escoger que tipo de sociedad vas a crear.
Todos quisiéramos poder terminar más trabajo en menos tiempo. Sin embargo, ¿tienes la sensación de que nunca llegas a tiempo? ¿Trabajas sin parar y nunca tachas las cosas de la lista de tareas pendientes? Pues no estás solo.
¿Tienes suficiente dinero? ¿Te vendría bien tener un poco más? Que fácil sería ser empresario si no fueses por los detalles tan aburridos, ¿verdad? Es obvio que toda empresa necesita dinero para operar. Pero también es verdad, que se puede fabricar dinero de la nada (sin quebrar ninguna ley).
En España, para crear una empresa hace falta cumplir varios trámites burocráticas. El objetivo de este proceso es estar debidamente constituido ante el estado y ante tus clientes y proveedores. Para ello existen diferentes “formatos” de empresa denominados formas jurídicas. Cada forma jurídica requiere unos tramites diferentes. Aunque existen muchos, se pueden dividir en dos bloques generales.
Da igual el puesto o cargo que ocupes, tu éxito depende en gran medida de tu capacidad de “vender” tus aportaciones. Un albañil enseña sus trabajos para demostrar su valía. Un profesor de universidad mantiene una bibliografía de publicaciones para mostrar su prestigio. Y un médico atiende conferencias internacionales para establecer contactos y profundizar sus conocimientos.
Si realmente quieres crear una empresa, me alegro por ti. El hecho de contemplar seriamente la posibilidad refleja un espíritu inquieto y ganas de mejorar tu vida. Ser empresario puede ser enormemente gratificante, pero no es ni fácil ni comprendido por mucha gente. Por eso, siempre recomiendo que tomes el tiempo necesario para considerar todo lo que implica tomar este paso.
¿Que empuja a un emprendedor? ¿Cuales son sus motivaciones? ¿Son héroes estoicos dedicados en cuerpo y alma a una gran misión? ¿Se levantan todas las mañanas llenos de pasión y ganas? Siento decirte que la realidad es un poco menos romántica. Casi siempre las dos grandes motivaciones que lanzan a los emprendedores a crear su primer empresa son o bien un jefe insoportable o simplemente la pura necesidad.
En el fondo hay tres tipos de empresa: 1. Empresas que venden cosas tangibles. 2. Empresas que venden el tiempo. 3. Empresas que venden cosas intangibles.
Quieres ser empresario, ¿pero que tipo de empresa vas a abrir? ¿Qué sistema empresarial encaja mejor con tu propósito?

